El profesor Juan Bosch es derrocado siete meses después de
haberse juramentado como presidente constitucional de la República (el primer
Presidente electo democráticamente luego de los 30 años de la dictadura Rafael Leónidas Trujillo), el 24 de septiembre
de 1964, por una facción de las Fuerzas Armadas liderada por Elías Wessin y
Wessin.
Prohibía, además, los monopolios, la apropiación de
extensivas tierras y otros tantos proyectos innovadores que provocaron que diversos
sectores acusaran al profesor Bosch y a su gobierno de comunistas. Asestado el
golpe, Bosch sale al exilio a la Isla de Puerto Rico.
Con el auspicio de los partidos minoritarios que
perdieron en las elecciones de diciembre, las fuerzas armadas nombran un
triunvirato para gobernar el país presidido por Emilio de los Santos e
integrado por los doctores Ramón Tapia Espinal y Manuel Tavares Espaillat.
El 29 de noviembre de 1964 la Agrupación política
14 de junio se levanta en armas en las montañas dominicanas declarando la guerra abierta contra el triunvirato. El 21 de diciembre
Manuel Aurelio Tavares Justo, líder del movimiento y viudo de Minerva Mirabal, asesinada por el
régimen trujillista, es fusilado en la sección Las Manaclas en la cordillera
central, lo que provoca una gran indignación popular y motiva, por otra parte,
la renuncia del presidente del triunvirato, Emilio de los Santos. En el
levantamiento guerrillero mueren 32 dirigentes y militantes de la agrupación
política 14 de Junio.
Con el ascenso de del Dr. Donald Reíd Cabral a la
presidencia del triunvirato la situación económica del País se deteriora; se
llegan a acuerdos con el Fondo Monetario Internacional mientras que la miseria
que sufrían los sectores marginados se agudiza.
Por otro lado la corrupción administrativa motivaron a un grupo de jóvenes
oficiales que, bajo la coordinación del brillante y joven oficial Coronel Rafael
Tomás Fernández Domínguez, se sumieran en actividades conspirativas en los
cuarteles con el fin de atender el clamor popular cada vez más poderoso
exigiendo la Constitución del 63 sin elecciones, así hicieron sucumbir al
triunvirato presidido por el Dr. Reíd Cabral.
Sábado 24 de Abril de 1965
El campamento militar 16 de agosto, ubicado en la
Autopista Duarte, y el 27 de febrero, en la margen oriental, se rebelan contra
el gobierno de Reíd Cabral. El Dr. José Francisco Peña Gómez, hablando por una
emisora de radio, arenga al pueblo a levantarse en armas y lanzarse a las
calles en apoyo al golpe de estado perpetrado contra el triunvirato, y de
ese modo restablecer el gobierno constitucional de Juan Bosch. Este llamado fue
suficiente para que el pueblo se desbordara en las calles proclamando su apoyo
a la acción y reclamando el retorno a la constitucionalidad.
Un grupo de militares rebeldes leen una proclama donde exhortan al pueblo a
respaldarlos. En la noche, Donald Reíd Cabral habla al país con el fin de
conseguir que los rebeldes depongan las armas.
Domingo 25 de abril
En las primeras horas de la mañana los militares
constitucionalistas entran a la ciudad de Santo Domingo y obligan a renunciar a
Reíd Cabral. El pueblo se lanza a las calles ocupando el Palacio Nacional en
respaldo del contragolpe de estado. En la sede del Palacio Nacional un grupo de militares
forma el "Comando Militar Revolucionario" encabezados por los
coroneles Vinicio A. Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez Ramírez, Francisco
Alberto Caamaño Deñó, Eladio Ramírez Sánchez y Pedro Bartolomé Benoit, que
asume el poder a las 10:30 a.m.
Esa misma
noche se traslada el poder a una autoridad civil, en la persona del Dr. Rafael Molina Ureña como presidente
provisional y quien había sido el Presidente del Senado durante el Gobierno de
Bosch. Momentos después se anuncia el restablecimiento de la constitución del
1963 y el regreso del profesor Bosch ese mismo día desde Puerto Rico.
Sin embargo, en la base aérea de San Isidro en el
llamado "Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA)" los
generales Wessin y Wessin y el general Imbert Barreras se oponen al retorno de
Juan Bosch y al restablecimiento de la constitución del 1963. De inmediato
comienzan los bombardeos y los ametrallamientos aéreos al palacio presidencial
y otras posiciones de los constitucionalistas.
Las organizaciones populares exigen que se le entreguen armas
al pueblo el cual ya se había volcado a celebrar el retorno de la
institucionalidad al país.
Lunes 26 de Abril
Durante toda la mañana continuaron los bombardeos
al Palacio Nacional y otras zonas de la ciudad. En la Base Militar de San
Isidro a 40 kilómetros de la ciudad capital el General Elías Wessin y Wessin se mantiene
firme preparando la entrada de sus tropas a Santo Domingo.
Martes 27 de Abril
La Marina de Guerra, hasta ese momento neutral en
el conflicto, se une a las fuerzas de Wessin, y sus barcos bombardean al
palacio presidencial donde se encontraba el Presidente Provisional, Rafael
Molina Ureña. La fuerza aérea arrecia sus bombardeos contra la ciudad. Para
contrarrestar los bombardeos los constitucionalistas instruyen al pueblo a que
ponga espejos encima de las casas para que los reflejos molesten a los aviones.
La presidencia provisional, emite un comunicado:
"El Poder Ejecutivo hace de conocimiento público que en virtud de haberse establecido
la vigencia de la constitución del 63 que consagra en su artículo 66 la
imposibilidad de expulsar del país a ningún dominicano todos los nacionales que
fueron arbitrariamente desterrados de la Republica pueden regresar libremente
al suelo patrio, se hace observar al ex presidente Joaquín
Balaguer que en esos momentos estaba exiliado que podía retornar a la brevedad
posible al país para hacerle compañía a su madre que ya estaba en su lecho de muerte".
Ante la gravedad de la situación, el presidente
provisional Rafael Molina Ureña y miembros del alto mando constitucionalista
entre los que se encontraban los coroneles Vinicio Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez,
Rafael Fernández Domínguez entre otros, y varios dirigentes del Partido Revolucionario
Dominicano, se dirigen a la Embajada Norteamericana para tratar de conseguir su
mediación para lograr un acuerdo con los militares de San Isidro. Luego de una
acalorada discusión el embajador Norteamericano William Tapley Bennett el
embajador llama por teléfono a Caamaño diciéndole que solo falta él en la
reunión, Caamaño respondió Dígale a Wessin que detenga los bombardeos pero
él (Bennett) les dice a los constitucionalistas Este no es el momento
de negociar, sino de rendirse de inmediato el presidente provisional
Rafael Molina Ureña, renunció y procedió a asilarse en la embajada de Colombia.
Igual camino siguieron otros dirigentes
constitucionalistas. Cuando todos los oficiales militares salían del despacho
del embajador norteamericano, El Coronel Francisco Alberto Caamaño Deño llegó y
se detuvo en la puerta y le dijo: Permítame decirle que seguiremos la
lucha suceda lo que suceda.
Al salir de la embajada Caamaño junto a otros
colaboradores cercanos, se dirigió al puente Duarte donde las tropas de Wessin
avanzaban hacia el centro de la ciudad.
La presencia de Caamaño junto a otros militares en
el Puente levantó la moral de los combatientes e hicieron retroceder las
fuerzas de Wessin. El profesor Juan Bosch desde Puerto Rico y ante la
imposibilidad de regresar al país, delega sus derechos constitucionales
al coronel Caamaño, y el congreso se reúne de emergencia y proclaman a Caamaño
presidente de la República.
Miércoles 28 de Abril
Con los esfuerzos de la embajada de los Estados Unidos se crea en la base aérea de San Isidro una
junta militar presidida por el Coronel Pedro Bartolomé Benoit. En las primeras
horas de la mañana, los constitucionalistas comandados por el Coronel Lora
Fernández inician el ataque de la fortaleza Ozama, cuartel general de los
cascos blancos.
Esa mañana el presidente de los Estados Unidos
Lyndon B. Johnson anuncia el envío de un pequeño contingente de soldados de la
infantería Norteamericana a Santo Domingo. Su misión alegada: proteger el perímetro de la
embajada estadounidense y salvar la vida de los ciudadanos Norteamericanos y de
otras nacionalidades que lo solicitasen
Ese día desembarcaron 400 infantes de la marina
norteamericana e iniciaron la evacuación de los ciudadanos norteamericanos y de
otras nacionalidades residentes en Santo Domingo.
En la noche del 28 de abril el embajador
norteamericano enviaba un cable comentando sobre la situación el cual leía:
"The generals at San Isidro were dejected, several were weeping, and one
was histerically urging "retreat" (traducción libre: Los generales en San Isidro estaban
deshauciados, algunos llorosos, y uno urgía histéricamente a
"replegarse"). El embajador agregaba que "elementos Castroides"
se llevarían la victoria. Con este comentario la administración norteamericana se posicionaba en contra de
la causa rebelde. Se iniciaba una campaña de descrédito para las fuerzas
rebeldes al invocar el sentimiento anticomunista. En la memoria norteamericana aún estaba fresca la crisis de los misiles y la confrontación con Cuba y la Unión Soviética, y la opinión pública
norteamericana debatía a diario los enfrentamientos en Vietnam.
· Las noticias mundiales estaba enfocadas en la Guerra de Vietnam y en Santo Domingo. Es así que las
agencias internacionales de prensa comienzan a difundir el 5 de Mayo una lista de 54
supuestos agentes del comunismo, infiltrados en el movimiento constitucionalista que según el gobierno Norteamericano pretendía convertir la República Dominicana en otra Cuba.
Los
constitucionalistas toman por asalto la Fortaleza Ozama, con su arsenal de
armamentos y hacen prisioneros a numerosos agentes de la policía. El CEFA y los
sectores opuestos a la revolución acusan a las tropas de Caamaño a estar
dominadas por comunistas.
Mientras tanto el entonces presidente de los
Estados Unidos Lyndon B. Johnson afirmó "Los Estados Unidos no pueden y no
van a permitir el establecimiento de gobiernos comunistas en el hemisferio
occidental"
El Presidente Lyndon B. Johnson, acusando a la
revolución constitucionalista de comunista ordena el desembarco de 42,420
marines en Santo Domingo con el propósito de controlar la situación. Las tropas
de EU establecieron de inmediato un cordón de seguridad, dividiendo la ciudad en dos zonas, cercando la
parte constitucionalista y a todos los combatientes que encontraba en la parte
baja de la ciudad en la zona rebelde, denominaron Operación Limpieza al
operativo.
Mientras esto sucedía, el Coronel Juan María Lora
Fernández jefe del estado mayor del gobierno patriota hablando por Radio, alentaba a los combatientes, Desde la trinchera
del honor los saludo en este día glorioso en que la patria pequeña se agiganta
el enfrentar con sus hombres a la fuerza bruta de los Estados Unidos, pero si grande es
nuestro enemigo mayor es nuestro arrojo y decisión de salvar a la patria y de
volver limpia sin manchas y bochornos la dignidad de su bandera y la pureza de su escudo.
Llegó a
Santo Domingo, John Bartlow Martin enviado especial de presidente Johnson bajo
cuyos auspicios quedó disuelta la junta militar presidida por Benoit y se creó
el Gobierno de Reconstrucción Nacional, bajo la presidencia del General Antonio
Imbert Barreras quien de inmediato tomó juramento ante un juez de la Suprema
Corte de Justicia y convocó una manifestación de respaldo a su gestión frente al edificio del congreso nacional.
Las palabras de Imbert al tomar posición fueron "Todo
el pueblo dominicano sabe que yo no me encuentro dirigiendo el Gobierno de
Reconstrucción Nacional por satisfacer las arduas ambiciones de poder, circunstancias ajenas a mi personal situación y a mi personales deseos pero
revestidas de enormes trascendencias para el país, me colocaron en la
obligación moral de aceptar el cargo que ahora ostento y desempeño, apenas estamos reorganizando las fuerzas armadas
para comenzar una campaña ofensiva en contra los comunistas".
Siguiendo los planes de Martin y las tropas
estadounidenses, el general Imbert se puso de frente para dirigir la llamada
"operación limpieza" en la zona norte de la capital donde se efectuó un riguroso ataque casa por casa
contra los combatientes constitucionalistas, obligándolos a replegarse hacia la
parte sur de la ciudad donde se encontraban el coronel Caamaño. La lucha por el control de la zona norte dejó un considerable número de
bajas en el lado constitucionalista así como en la población civil.
Mientras el conflicto bélico en Santo Domingo se agudizaba, la
opinión pública internacional comenzó a condenar la invasión militar
norteamericana en República Dominicana, y comenzaron a producirse
manifestaciones de protestas en casi todos los países de Latinoamérica. En New York, los dominicanos junto a otros
latinoamericanos protestan por la invasión yankee a Santo Domingo, mientras que
en las Naciones Unidas la Unión Soviética, convoca de emergencia
al consejo de seguridad para tratar el caso dominicano.
En la reunión del Consejo de Seguridad interviene
el embajador cubano Pérez Tabío, quien denuncia la agresión norteamericana en
la patria de Máximo Gómez. Luego de la reunión el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas ONU, señor U Thang, decide enviar observadores a Santo Domingo
para que le informen de la situación. Ante la presión internacional los EE.UU convocan de urgencia a
una reunión de la OEA, en la cual solicitan la creación de una fuerza
interamericana de Paz para enviarla Santo Domingo. De esta forma la invasión
militar yankee en Santo Domingo quedaría internacionalizada y amparada por la
bandera de la OEA, disipando la idea de la existencia de una intervención
unilateral y ocupación militar norteamericana.
La asamblea de la OEA aprobó el envío de una fuerza
interamericana, comandada por el general brasileño Hugo Panasco Alvin e
integrada por: 1,250 soldados de Brasil, 250 de Honduras, 170 de Nicaragua, 20 Policías de Costa Rica, y una Representación del Paraguay.
El 6 de Mayo el presidente de Francia De Gaulle criticaba la intervención, urgiendo al
retiro de las tropas norteamericanas y anunciaba la posibilidad de reconocer al
gobierno rebelde encabezado por Caamaño.
El 19 de mayo un comando constitucionalista intenta
tomar por asalto el Palacio Nacional, en ese momento en poder de las tropas del
Gobierno de Reconstrucción. Cuando avanzaban hacia su objetivo fueron sorprendidos por francotiradores
norteamericanos quienes les abrieron fuego haciendo fracasar la toma del
palacio. En el intento de asalto perdieron la vida el Coronel Rafael Fernández
Domínguez ministro de interior y policía del gobierno constitucionalista, el
Dr. Juan Miguel Román destacado dirigente de la Agrupación Política 14
de Junio, Euclides Morillo quien era un importante cuadro de la Agrupación 14
de Junio y venia de las Guerrillas del 1963, Ilio Capocci entrenador de los
hombres ranas y otros constitucionalistas destacados.
Ofensiva Yankee
El 15 y 16 de junio, fue la mayor ofensiva del las
tropas estadounidenses a la zona constitucionalista. Es el presidente Caamaño
quien explica lo sucedido: "De una forma sistemática, en horas de la
mañana, las tropas americanas intensificaron una ataque abierto por la parte
norte, este y sur de la zona del gobierno constitucional. Esto ha sido una
genocidio sin precedentes para la historia del
país, contamos ante el momento 67 muertos entre hombres mujeres y niños y unos 165 heridos y aun faltan personas que deben
estar muertas en sus casas, por las bombas de mortero".
El 12 de julio se cumplían 41 años de la salida en
1924 de las tropas norteamericanas que habían invadido al país en 1916. Por tal
motivo el gobierno constitucional y el frente de organizaciones democráticas realizaron una manifestación
frente al Altar de la Patria durante el acto se le hizo un homenaje a Gregorio
Urbano Gilbert, uno de los héroes de la resistencia armada a la invasión militar norteamericana
de 1916. Gilbert siempre se mantuvo firme del lado de los constitucionalistas y
condenaba la agresión norteamericana.
En el informe enviado al presidente Lyndon B. Johnson sobre la
crisis, Martin afirmó: El gobierno de Imbert no es como se dice que es,
nosotros no queremos imponer una solución cualquiera que sea. El gobierno de
Imbert presentado a menudo como un gobierno de derecha, no lo es. Primero no es
una junta militar, en ese gobierno hay tres civiles conocidos y dos militares
que en realidad son liberales. Son gente progresistas que no participarían en
una junta militar.
A mediados del mes de agosto las negociaciones
avanzaron y se perfilaron en un posible acuerdo entre los sectores en
conflicto. El 30 de agosto se firmó un acuerdo con los auspicios de una
comisión mediadora de la OEA titulada Acta Institucional, mediante el cual se
escogió al Dr. Héctor García Godoy como presidente provisional y se acordó la
celebración de elecciones presidenciales para el año siguiente. Con la firma
del acta institucional quedó finalizada la guerra, se procedió a retirar las
trincheras que limitaba la zona constitucionalista y se inició el desarme de la
población por parte de las tropas estadounidenses.
El 3 de septiembre Héctor García Godoy asumía la
Presidencia Provisional y el mismo día el presidente constitucional Francisco
Alberto Caamaño Deño presentaba renuncia ante 25,000 dominicanos que acudieron
a una manifestación en la plaza de la Fortaleza Ozama.
Caamaño entrega la Presidencia
El 3 de septiembre en una gigantesca manifestación
en la plaza de la constitución, el coronel Caamaño presentó renuncia como
presidente constitucional. En una parte de su discurso dijo:
Porque me
dio el pueblo el poder, al pueblo vengo a devolver lo que le pertenece. No
pudimos vencer, pero tampoco pudimos ser vencidos. Nunca tal vez en la vida de
los dominicanos se había luchado con tanta tenacidad contra un enemigo tan
superior en número y en armas. Luchamos, sí, con bravura de leyenda, porque íbamos
desbrozando con la razón el camino de la Historia. Ante el pueblo dominicano,
ante sus dignos representantes que aquí encarnan el Honorable Congreso
Nacional, renuncio como Presidente Constitucional de la República. Dios quiera y el pueblo pueda lograrlo, que esta
sea la última vez en nuestra historia que un Gobierno legítimo tenga que
abandonar el poder bajo la presión de fuerzas nacionales o extranjeras y
tengo fe en que así será.
El 19 de
diciembre los constitucionalistas se trasladaron a la ciudad de Santiago para
participar en un homenaje a la memoria del Coronel Rafael Fernández Domínguez y otros
constitucionalistas que cayeron en combate. Finalizado el homenaje fueron
atacados por las tropas leales al desaparecido Gobierno de Reconstrucción
Nacional. Este ataque al hotel Matum duró alrededor de 5 horas, perdiendo la vida
numerosas personas entre ellos el coronel Juan Maria Lora Fernández, finalmente
la Fuerza Interamericana de Paz intervino para restaurar el orden.
El 22 de
enero de 1966 Caamaño sale a Londres nombrado por el gobierno provisional como
agregado militar, pero en el país crecían las manifestaciones exigiendo la
salida de los militares estadounidenses. Entre las consignas estaban:
·
¡Go home yankee!
·
¡Quisqueya unida jamás será vencida!
·
¡Muerte al invasor!
El 9 de febrero agentes policiales ametrallan una
manifestación estudiantil frente al palacio nacional que exigía presupuesto para la universidad y la salida de las tropas yankees. En la acción pierden la vida Antonio Santos Méndez, Luís
Jiménez Mella, Miguel Tolentino y Amelia Ricart Calventi, resultando con
heridas más de 40 estudiantes.
Campaña Electoral
El 1 de junio se celebran las elecciones para
elegir un nuevo presidente entre los candidatos Joaquín Balaguer y Juan Bosch,
ganando Joaquín Balaguer con el Partido Reformista.
·
Caamaño desde Londres afirmó las tropas de
ocupación en Santo Domingo en el proceso electoral tiene que haber influido
obligatoriamente en las elecciones no pueden haber elecciones libres en un país
ocupado por tropas extranjeras
·
José Francisco Peña Gómez confirmó que hubo fraude e impugnó las actas en la provincia de Barahona.
·
El pueblo se lanza a las calles diciendo que hubo
fraude.





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